Evangelio Marcos capitulo 13, versiculos 24 al 32

Para el cristiano, la cuestion del fin del mundo no es motivo de angustia o desconfianza. Si a lo largo de su vida vive cerca de Dios no siente temor, ni miedo. Dios, que aparentemente esta ausente de nuestra vida, camina a nuestro lado y se inserta en nuestra historia de diferentes maneras.
Nos amonesta, nos consuela, nos exige y nos sostiene, Sus llamados nos llegan a traves del clamor de nuestros hermanos o de las señales presentes en la historia y la naturaleza. Quienes vivan pendientes de su presencia cariñosa, saben que nunca han estado solos.
Acceder a la intimidad de su gloria y participar de su amistad son un anhelo incomparable. La sed de Dios y el ansia de plenitud nos mantienen en la esperanza y nos ayudan a superar cualquier angustia.
Fuente: Winston Pauta Avila

Click en Jesús
Click en la imágen



