SABADO 15
Santos: Alberto Magno, doctor de la Iglesia, y Leopoldo el Bueno de Austria, rey. Beata Lucia de Narni, laica.
Visperas I del domingo: 1a semana del Salterio Feria (Verde)
MISA DE SANTA MARIA EN SABADO
ANTIFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13,18-19)
Maria, el Altisimo te ha bendecido mas que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACION COLECTA
Oh Dios, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa Maria, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envia tu Espiritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza.. Por nuestro Senor Jesucristo…
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la tercera carta del apostol san Juan: 5-8
Querido hermano: En todo lo que has hecho por los hermanos, y eso que son forasteros, te has portado como verdadero cristiano. Ellos han elogiado publicamente ante esta comunidad el amor con que los has tratado. Haras bien en ayudados de una manera agradable a Dios con lo que necesitan para su viaje, pues ellos se han puesto en camino por Cristo, sin aceptar nada de los paganos. Debemos, pues, ayudar a esos hermanos nuestros, para que seamos colaboradores en la difusion de la verdad. Palabra de Dios.
Te alabamos, Senor.
Los cristianos navegan de una ciudad a otra del mediterraneo; en esos viajes tienen ocasion de brindarse auxilios solidarios. La acogida al forastero es una de las obras de misericordia.
Del salmo 111
R/. Dichosos los que temen al Senor.
Dichosos los que temen al Senor y aman de corazon sus mandamientos; poderosos seran sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
R/. Dichosos los que temen al Senor.
Fortuna y bienestar habra en su casa; siempre obraran conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla.
R/. Dichosos los que temen al Senor.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamas se desviaran; vivira su recuerdo para siempre. R/. Dichosos los que temen al Senor.
ACLAMACION (cfr. 2 Ts 2,14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Senor Jesucristo. R/.
Lectura del santo Evangelio Lucas capitulo 18, versiculos 1 al 8
En aquel tiempo, para ensenar a sus discipulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesus les propuso esta parabola: “En cierta ciudad habia un juez que no temia a Dios ni respetaba a los hombres. Vivia en aquella misma ciudad una viuda que acudia a el con frecuencia para decide: ‘Hazme justicia contra mi adversario’.
Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero despues se dijo: ‘Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando”’. Dicho esto, Jesus comento: “Si asi pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hara justicia a sus elegidos, que claman a El dia y noche, y que los hara esperar? Yo les digo que les hara justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen que encontrara fe sobre la tierra?”. Palabra del Senor. Gloria a ti, Senor Jesus.
Dios no se asemeja en nada a los jueces sordos que conocemos. Atiende con prontitud nuestros llamados; nos habla al corazon. Si no oimos su voz es por nuestra impericia para rastrear su presencia.
REFLEXION Evangelio Lucas capitulo 18, versiculos 1 al 8
Cuando unos amigos escucharon este Evangelio, me preguntaban: “Pero, ¿como puede uno orar siempre y sin desfallecer?”. Y yo no encuentro otra forma de explicarlo que mirando a los enamorados: “¿No es cierto que siempre estan pensando en la persona amada?”. Aunque hagan otra cosa, trabajen, estudien… siempre están diciendo: “¿como lo veria la otra persona, que pensaria, como le gustaria?”. O se busca la forma de hacerselo disfrutar. Pues igual la oracion: es tener a Dios en el pensamiento, es pensar como lo ve El, como lo quiere El, es ponernos en todo momento en su presencia. Y cuando tenemos una necesidad, es hacersela presente en todo momento y con mucha confianza, sabiendo que estamos en sus manos. La comparacion que nos pone San Lucas nos debe hacer pensar en estas palabras insistentes: “¿Crees acaso que Dios no hara justicia a sus elegidos, que claman a El dia y noche, y que les hara esperar?”. Asi que hagamos nuestra oracion asi; con esa confianza, con esa insistencia y con esa seguridad. Pero no lo hagamos en el plan comercial: “Ya te di algo, ahora Tu me lo tienes que corresponder”. La oracion es dialogo de amor, no correspondencia comercial. ¿Como estamos haciendo nosotros nuestra oracion?
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Senor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redencion eterna.
Por Jesucristo, nuestro Senor.
Prefacio de la Santisima Virgen Maria
ANTIFONA DE LA COMUNION (cfr. Lc 1, 48)
Me llamaran bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Senor, que cuantos hemos celebrado con veneracion, la memoria de la santisima Virgen Maria, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Senor.
OTRAS REFLEXIONES DEL EVANGELIO DE HOY
REFLEXION Evangelio Lucas capitulo 18, versiculos 1 al 8
Comentario: Mn. Joan Farres i Llariso (Rubi-Barcelona, Espana)
«Es preciso orar siempre sin desfallecer»
Hoy, en los ultimos dias del ano liturgico, Jesus nos exhorta a orar, a dirigirnos a Dios. Podemos pensar como los padres y madres de familia esperan que —¡todos los dias!— sus hijos les digan algo, que les muestren su afecto amoroso.
Dios, que es Padre de todos, tambien lo espera. Jesus nos lo dice muchas veces en el Evangelio, y sabemos que hablar con Dios es hacer oracion. La oracion es la voz de la fe, de nuestra creencia en El, tambien de nuestra confianza, y ojala fuera tambien siempre manifestacion de nuestro amor.
A fin de que nuestra oracion sea perseverante y confiada, dice san Lucas, que «Jesus les propuso una parabola para inculcarles que es preciso orar siempre sin desfallecer» (Lc 18,1). Sabemos que la oracion se puede hacer alabando al Senor o dando gracias, o reconociendo la propia debilidad humana —el pecado—, implorando la misericordia de Dios, pero la mayoria de las veces sera de peticion de alguna gracia o favor. Y, aunque no se consiga de momento lo que se pide, solo el poder dirigirse a Dios, el hecho de poder contarle a ese Alguien la pena o la preocupacion, ya sera la consecucion de algo, y seguramente —aunque no de inmediato, sino en el tiempo—, obtendra respuesta, porque «Dios, ¿no hara justicia a sus elegidos, que estan clamando a El dia y noche?» (Lc 18,7).
San Juan Climaco, a propusito de esta parabola evangelica, dice que «aquel juez que no temía a Dios, cede ante la insistencia de la viuda para no tener mas la pesadez de escucharla. Dios hara justicia al alma, viuda de El por el pecado, frente al cuerpo, su primer enemigo, y frente a los demonios, sus adversarios invisibles. El Divino Comerciante sabra intercambiar bien nuestras buenas mercancias, poner a disposicion sus grandes bienes con amorosa solicitud y estar pronto a acoger nuestras suplicas».
Perseverancia en orar, confianza en Dios. Decia Tertuliano que «solo la oracion vence a Dios».

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